El horizonte indica hacia dónde se quiere llegar como comunidad educativa. En nuestro colegio católico, ese destino es formar personas que vivan con fe, sentido, responsabilidad y amor.
Cristo como centro Todo el proceso educativo se inspira en la vida y enseñanza de Jesús, modelo de amor, servicio y verdad.
Formación integral Se busca el crecimiento armónico en lo humano, espiritual, intelectual y social.
Vida en comunión Se promueve la fraternidad: aprender a convivir, perdonar, dialogar y construir comunidad.
Sentido trascendente Se educa para descubrir que la vida tiene un propósito mayor, orientado hacia Dios.
Compromiso con el mundo Los estudiantes son formados para transformar la sociedad con justicia, solidaridad y cuidado de la casa común.